Frutería Benefruta es un negocio familiar. Tras la jubilación del abuelo, Mónica, que es mi mujer y yo Toni, nos hicimos cargo del negocio con gran ilusión. Tras 6 años al frente del negocio, un día 29 de octubre, una dichosa dana destruyo nuestras ilusiones y duro trabajo con su barro y agua. Ahora nos toca empezar de 0, pero eso conlleva una gran inversión, de la cual no disponemos. Ya que la dana destruyo nuestro negocio, causando daños en paredes, puertas, mobiliario, maquinaria, etc. También nos dejo sin furgoneta, la cual es imprescindible, ya que traemos fruta y verdura fresca a diario. Parece imposible volver a empezar, pero pensamos que con vuestra ayuda y nuestro esfuerzo, lo conseguiremos.